Terapia familiar

Terapia familiar sistémica:

En este tipo de terapia no es necesario que esté toda la familia presente. Hay ocasiones en las que, por diversas circunstancias, trabajamos únicamente con un miembro de la familia.

No obstante, para llevar a cabo este trabajo, se tienen en cuenta los sistemas de pertenencia de la persona (familia, pareja, amigos, etc.), ya que influyen en la manera de relacionarse de ésta.

A la hora de trabajar, el interés se centra tanto en los aspectos a nivel intrapsíquico (mundo interior del individuo), como en los aspectos interpersonales (mundo relacional).

Una vez establecida la alianza con la persona que acude a terapia, se otorga especial importancia a aspectos tales como la interacción y la comunicación (verbal y no verbal). Se analiza el recorrido vital de la persona, teniendo en cuenta los acontecimientos agravantes de estrés, el momento en el que se encuentra, la estructura y la organización del sistema al que pertenece y el rol que desempeña dentro del mismo.

A diferencia de los enfoques más tradicionales, la manera de trabajar está centrada en el aquí y en el ahora, con el objetivo fundamental de introducir un cambio significativo en la interacción familiar que haga innecesaria la manifestación de síntomas.

Es un modelo eficaz en la resolución de casos a nivel individual, familiar y de pareja, entre otros aspectos por la visión global e integradora que ofrece del individuo dentro de un contexto más amplio.